Esos instantes como donde quitarte la ropa es lo mas hermoso que existe, donde hacer el amor contigo es algo único y primordial. Por qué en ese momento somos uno. Sin más, sin menos.
Por qué la vergüenza no existe.
Me encanta ver tu trasero desnudo frente a mi. Me encanta tener la luz encendida para entregarnos uno al otro, me encanta poder disfrutar de un tiempo juntos donde nada ni nadie nos interrumpa.
Me encanta poder ver cada pedazo de piel desnudo y cada pedazo de corazón en la mano para ser entregado sin miedo, sin pena, sin más que amor puro.
Nos siento perfectos, uno para el otro. Nos siento ideales, compatibles en todo. Nos siento perfectamente sincronizados, donde los latidos son al ritmo del otro y sin mayor dificultad para ser arriesgados con sentir la pulsación al máximo.
Me encanta hacer el amor contigo, eres mi mejor meditación.
Me encanta ver tu sonrisa de picara al día siguiente como satisfecha y amada. Con esa sonrisa de ilusión y respeto, donde nadie sabe que pasa, pero se imaginan que es bueno por que tu rostro lo dice.
Me encanta verte brillante, me encanta verte reluciente, me encanta verte.
Andrés Reyna

